LA ANTITESIS BÍBLICA EN LA EDUCACIÓN

Por Doug Wilson

Una de las grandes ironías entre los evangélicos modernos es el hecho de que muchos tienen estándares más altos y estrictos para las niñeras de sus hijos de los que tienen para con los maestros de sus hijos. ¿Se necesita una niñera? Debe ser Cristiana y una que sea confiable. Debiera ser conocida de la familia, o muy bien recomendada por alguien que sí lo sea. ¿Y para cuál tarea? Para mantener a Johnny seguro y seco hasta que llegue la hora de dormir, para luego arroparlo entre las sábanas.

Pero cinco años más tarde Johnny regresa a casa después de su primer día de escuela. Aparece en la puerta del frente, lleno de noticias. Sus padres le hacen todo tipo de preguntas. Y una de ellas es esta: "¿Quién es tu maestra, Johnny?" Los padres no conocen el nombre de la maestra. Ellos no saben si la maestra es una atea o una Bautista del Sur. Ellos no saben si es socialista o una Republicana conservadora. No saben si es lesbiana o una persona correcta. ¿Y cuál es la tarea de la maestra? Su tarea es ayudarles a darle forma a la manera cómo el niño piensa acerca del mundo. ¿Existe Dios? Si Él existe, ¿es Su existencia relevante en el aula de clases? ¿Y cuál es la naturaleza del hombre? ¿Cuál es el propósito de la sociedad? ¿Cómo llegó el hombre aquí? ¿Hacia adónde va? ¿Cómo debiera conducirse en el camino? Ninguna de estas preguntas puede ser contestada sin ciertas concepciones de cosmovisión, y los padres en este ejemplo ni siquiera saben si comparten la cosmovisión de la maestra de su hijo.

Hay dos razones por las cuales muchos padres han permitido que esto ocurra. La primera es que el gobierno se ha vuelto el garantizador de la "calidad" en la enseñanza. Si algo tiene "licencia" o es "acreditado", es fácil asumir que la calidad es buena. Olvidamos que el otorgar licencias también significa control. El gobierno aún no ha asumido el rol de adjudicar licencias en relación con las niñeras o con adjudicar licencias a los padres; cuando lo haga sin duda habrán algunos que van a conformarse. Pero Dios ha colocado la responsabilidad en un lugar, y moverlo a otro lugar bajo la justificación de "control de calidad" es abdicación. La segunda razón está relacionada con la primera. La neutralidad es imposible; las cosmovisiones en la educación son ineludibles. Jesús eliminó la neutralidad en todas las áreas cuando dijo, "El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama" (Mateo 12:30).

Hace alrededor de un siglo, cuando nadie estaba escuchando, R.L. Dabney describió la imposibilidad de la neutralidad en la educación de esta manera:

"El instructor tiene que enseñar historia, cosmogonía, psicología, ética, las leyes de la nación. ¿Cómo puede hacerlo sin decir nada, favorable o desfavorable, acerca de las creencias de los Cristianos evangélicos, Católicos, Socinianos, Deístas, panteístas, meterialistas o fetichistas, todos reclamando iguales derechos bajo las instituciones Americanas? Su enseñanza será en verdad la representación de Hamlet, con la parte de Hamlet omitida" [1]

En lo relacionado a la cuestión de los orígenes Dabney cuestionó si un científico podría dar "... la génesis de la tierra y el hombre, sin indicar si Moisés o Huxley es su profeta?" [2] La respuesta, claro, es que la educación sin dirección, no alineada es imposible por definición. Siempre se han de seguir determinados supuestos a partir de ciertas cosmovisiones. O se basarán esas presuposiciones sobre la verdad bíblica, o no. Se debe escoger cierta dirección. Será ya sea por el camino que Dios dice que se vaya, o no. No hay neutralidad. Hay una calcomanía que dice, "¡Todos tienen que estar en alguna parte!" Aplicado a la localización geográfica tenemos una tautología graciosa. Pero si lo aplicamos a las cosmovisiones en la educación tenemos una profunda verdad - tan profunda que muchos la desconocen. A los niños se les enseña por parte de misioneros de una fe rival, y algunos padres continuan dormitando.

Una vez hice una presentación sobre Educación Cristiana a un grupo de padres. Una de las madres hizo una profunda objeción a la posición que yo estaba presentando, y contó cómo ella había comunicado sus sentimientos acerca de la celebración de Halloween en la escuela pública donde su hijo asistía. Aparentemente ella consideraba esto como una evidencia de que los padres Cristianos pueden hacer una diferencia en las escuelas públicas. Mientras muchos están ciertamente tratando, creo que el esfuerzo está siendo mal dirigido. Tales intentos de "reforma" casi siempre son vanos, y son un buen ejemplo moderno de lo que es colar el mosquito y tragar camellos. ¿Tiene sentido oponerse a la inclusión de brujas y duendes una vez al año, y no objetar la exclusión de Dios el resto del año?

La Diferencia que Dios Hace

Una vez estaba instruyendo a nuestra clase Bíblica de séptimo grado cuando fuí interrumpido por una objeción de uno de los muchachos en la clase. "¡Pero eso es una declaración universal!" Sucede que en la clase previa de ciencias a los estudiantes se les había enseñado acerca de las declaraciones universales, y este estudiante consideraba con sospecha la aparición de una declaración universal en la clase Bíblica. El estudiante estaba tratando de aplicar en una clase lo que había aprendido en otra. Contesté la objeción en clase, pero cuando terminó la clase, tomé al estudiante aparte y lo elogié por intentar hacer la aplicación. Obviamente, los educadores quieren que los estudiantes piensen en clases. Pero la meta real debiese ser hacer que piensen también en los pasillos mientras se dirigen a sus clases.

Dios es la Luz en la cual vemos y entendemos todo lo demás. Sin Él el universo es una pila fragmentada de particulares incomprehensibles. En realidad, el universe no puede más ser entendido como un universo; se ha vuelto un multiverso. La educación Cristiana por lo tanto debe presentar todas las materias como partes de un todo integrado con las Escrituras como el centro. Sin esta integración el currículum no será nada más que un basurero para hechos inconexos. Cuando Dios es reconocido, todo el conocimiento se cohesiona. Es obvio que todos los aspectos de esta coherencia no pueden ser conocidos por nosotros - somos criaturas finitas. Pero como el fallecido Francis Schaeffer lo diría, mientras nuestro conocimiento no puede ser exhaustivo, sí podemos asir lo que es verdadero. Podemos entender que Dios conoce lo que nosotros no, y por lo tanto, el universo está unificado en principio. Donde Dios no es reconocido, la búsqueda de conocimiento es sólo "una maldita cosa detrás de otra", y el ejercicio último en futilidad. El filósofo existencialista Francés Sartre entendía esto cuando dijo en alguna parte que sin un punto infinito de referencia, todos los puntos finitos son absurdos.

La educación es una empresa completamente religiosa. Es imposible impartir conocimiento a los estudiantes sin edificar sobre presuposiciones religiosas. La educación es edificada sobre el fundamento de la cosmovisión del instructor (y la cosmovisión de aquellos que desarrollaron el currículum). Es un mito pensar que la educación puede ser no-religiosa - es decir, que la educación puede darse en un vacío que deliberadamente escoge excluir las cuestiones básicas acerca de la vida. Es no posible separar los valores religiosos de la educación. Esta es la razón por la cual todas las cuestiones fundamentales de la educación requieren respuestas religiosas. El aprender a leer y escribir es simplemente el proceso de adquirir las herramientas que nos capacitan para preguntar y contestar tales preguntas.

La educación pública puede abordar este problema en una de dos maneras. La primera es rehusarse a hacer frente a tales cuestiones. Ya hemos visto que tal intento es imposible. Si se transfiere cualquier información, ésta asumirá la veracidad de ciertas presuposiciones. Cada tópico, cada verdad, conlleva algún tipo de relación con Dios. Cada tópico o materia escolar será enseñada desde una perspectiva de sumisión o de hostilidad hacia Él. La segunda alternativa es la agenda oculta. La agenda es implementada cuando el estado provee respuestas religiosas a las cuestiones fundamentales pero oculta el hecho de que está haciendo esto. [3] La religión es humanista, y es enseñada con el poder del estado detrás de ella. Así que, se ha establecido una iglesia usando la ley, pero no es una iglesia Cristiana. Sin darse cuenta de esto, muchos padres Cristianos están requiriendo que sus hijos asistan a estas "escuelas".

En contraste con esto, el apóstol Pablo nos enseña que cada pensamiento debe ser hecho cautivo de Cristo (II Cor. 10:4-5). ¿Pero cómo ha de hacerse esto, y cómo se ha de transferir esta disciplina de la mente a nuestros hijos? No hay manera de hacerlo sin un medio ambiente de enseñanza en total sumisión a la Palabra de Dios. No podemos traer todo pensamiento cautivo y al mismo tiempo permitir que algunos pensamientos aspiren a la autonomía. Hay tanto que aprender acerca de la cosmovisión bíblica que es imposible lograrlo con la Escuela Dominical una vez a la semana, o aún con una instrucción devocional diaria en el hogar. Es difícil comenzar a edificar toda una cosmovisión Cristiana a partir de esta instrucción diaria, y allí donde ya esta instrucción está ocurriendo no es posible deshacer en tan poco tiempo (¿15 minutos? ¿una hora?) lo que tomó muchas horas lograr temprano en ese día (la educación en la escuela secular).

¿Propaganda Piadosa?

El enseñar a los estudiantes a pensar en términos de un punto fijo de referencia no es lo mismo que indoctrinación. Es mucho más que propaganda piadosa. Estaba una vez hablando a una clase de periodismo en la Universidad del Estado de Washington, cuando uno de los estudiantes preguntó, más bien intencionadamente, si la educación Cristiana no era nada más que lavado cerebral fundamentalista [4] Él no usó usas palabras, pero el punto estaba claro. Le respondí usando la controversia creación/evolución como un ejemplo. Le señalé que la única escuela en nuestra población donde un estudiante podía recibir información confiable acerca de ambos lados del debate era en nuestra escuela. A los niños en la escuela pública no se les enseña lo que creen los creacionistas, o cuáles son sus argumentos de respaldo.

Es cierto que en nuestra propia escuela, la Escuela Logos, como en la mayoría de las escuelas Cristianas, enseñamos que la creación es un hecho. Pero es ese punto de referencia fijo el que nos capacita para presentar los argumentos de nuestros oponentes con la mayor claridad de que somos capaces. Creo que la posición Cristiana puede ser honestamente defendida y no estamos temerosos de que nuestros niños escuchen lo que el lado opuesto tiene que decir. Por ejemplo, nuestro maestro de ciencia una vez trajo un profesor de la Universidad de Idaho y le facilitó dos períodos de clases para presentar los argumentos en favor de la evolución a nuestra clase de ciencias de noveno grado. Un punto de referencia fijo no enceguece a los Cristianos en cuanto a la existencia de objeciones; más bien capacita a los Cristianos para responderlas.

También le señalé al joven estudiante que en nuestras clases Bíblicas los estudiantes frecuentemente desafían o cuestionan la fe Cristiana. Esto ocurre regularmente, y cuando así pasa, los estudiantes son animados y sus preguntas son contestadas. Así como el hierro aguza al hierro, así los estudiantes y los maestros se aguzan los unos a los otros (Prov. 27:17). A los estudiantes se les enseña a razonar en términos de la fe Cristiana. De hecho, es esto lo que hace posible para ellos el que piensen del todo. No es propagandizar cuando el maestro le da a los estudiantes un punto en el cual permanecer. El relativismo solamente tiene la apariencia de apertura; al final, siempre frustra a aquel que quiere adquirir conocimiento.

Hay algunos que se dan cuenta cómo las escuelas públicas están fracasando, y aún así no se dan cuenta que últimadamente la causa de ese fracaso es teológica. Esto hace que desechen la educación Cristiana y piensen de ella que es mera indoctrinación. Un ejemplo es Richard Mitchell, un mordaz y bullicioso crítico de lo que se hace pasar por educación en las escuelas públicas de hoy. A pesar de su oposición al tipo de "educación" provista por las escuelas gubernamentales, Mitchell se rehusa a considerar a las escuelas Cristianas privadas como una alternativa legítima. Admite que ellas hacen un mejor trabajo enseñando las materias "básicas", y sin embargo se opone al compromiso de estas escuelas a "una cierta ideología". En sus palabras, "Ninguna escuela gobernada por la ideología - cualquier ideología de cualquier tipo - puede lograr educar a sus estudiantes; solamente puede indoctrinar y entrenarles. En este respecto no hay ninguna diferencia importante entre las escuelas 'Cristianas' y las escuelas del gobierno..." [5]

Más adelante él define el fruto de la educación como "una mente educada en el hábito de la alfabetización y la habilidad (lo cual es la misma cosa que decir el lenguaje y el pensamiento)". [6] Pero desde una perspectiva bíblica esta clase de definición es inadecuada; ¿qué bien se le hace al proceso de dedicarse al entrenamiento del pensamiento y luego negar el rol del pensamiento? Así como la boca abierta recibe alimento, así la mente abierta que razona debiera acercarse a la verdad. En un mundo sin verdad la habilidad de pensar es una habilidad inútil. ¿Qué bien hay en tener sed sin agua, o estar hambriento sin comida? De la misma manera, las habilidades de razonamiento debieran dirigir a la verdad. Ahora, es verdad que algunos que dicen que se adhieren a la verdad Cristiana son ideólogos sin razonamiento. Pero argumentar a partir de ese hecho hasta la posición de que todo compromiso con la verdad (por escuelas o individuos) debe ser ideología sin razonamiento es ser culpable de non sequitur de primer orden. Uno podría de manera similar argumentar de que debido a que existe dinero falso entonces no existe el dinero verdadero. Como Samuel Rutherford solía decir, "Esto dirige hacia la nada" [7]

Los Cristianos que a Cristo se le ha dado un nombre que es sobre todo otro nombre. "Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten; y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia" (Col. 1:17-18) [8] No debemos limitar la luz de Cristo por nuestro entendimiento de Cristo. Debemos entender el mundo en y por la luz de Cristo; Él es la luz en la cual vemos la verdad. Los Cristianos no pueden entender el mundo de una manera bíblica sin referencia a Cristo Jesús. En Él todas las cosas subsisten (Col. 1:15-18). Sin este entendimiento, la "Educación Cristiana" no sigue siendo Cristiana; es un poco más que un secularismo bautizado. No es suficiente agarrar el currículum de las escuelas del gobierno, añadir oración y una clase de Biblia, y decir que el resultado es de alguna forma Cristiano.

La educación humanista busca hacer al hombre el principio definidor para todo el conocimiento. Pero el hombre es un pegamento demasiado débil para hacer que todas las cosas subsistan en él. En sí mismo no puede proveer el principio integrador. Por contraste, los educadores que son verdaderamente Cristianos entienden que Cristo debiese ser entendido como teniendo la supremacía. Esto significa que todo hecho, toda verdad, debe ser entendida en esa luz. La historia, las artes, la música, las matemáticas, etc., todo debe ser enseñado a la luz de la existencia de Dios, y de la revelación de Sí mismo en Su Hijo, Jesucristo. Debido a que las Escrituras ocupan un lugar central en esta revelación, ellas también ocupan un rol crítico en la educación Cristiana.

Esto no quiere decir que la Biblia deba ser leída como un texto de ciencias o de matemáticas [9] No debe ser así. Pero, sí provee un marco de referencia para el entendimiento de estos así llamados tópicos "seculares". Sin tal marco de referencia para el entendimiento, todos los tópicos ultimadamente degenerarán en una absurdez caótica - con cada tópico (o materia escolar, DHT) convertida en sí misma en una pila de hechos [10]. Una vez más Dabney dice: "Toda línea de verdadero conocimiento debe hallar su plenitud en tanto que converja en Dios, de la misma forma en que cada haz de luz matutina dirige nuestra mirada hacia el sol. La estructura del pensamiento debe permanecer como un cono truncado, faltándole su propio ápice" [11]

La labor del educador Cristiano no es requerir de sus estudiantes que inviertan todo su tiempo en mirar al sol. Más bien queremos que examinen todo lo demás a la luz provista por el sol. Sería una tremenda tontería tratar de oscurecer el sol para ser capaces de estudiar el mundo alrededor de nosotros "objetivamente". El universo es coherente debido a que toda verdad procede de Dios. Sin Dios, los puntos particulares no tienen ninguna relación con otros puntos particulares. Cada tópico (o materia escolar, DHT) no tiene ninguna relación con cualquier otro tópico. Los educadores Cristianos deben rechazar este entendimiento del universo como un multiverso; el mundo es más que un arreglo infinito de "hechos" absurdos. Por lo tanto, la fragmentación del conocimiento debe ser evitada. La Historia conlleva una relación con el Inglés, y la biología conlleva una relación con la filosofía; todas ellas se unen en la reina de las ciencias, la teología. [12]

J. Gresham Machen, un líder en la lucha contra el liberalismo teológico a principios de este siglo, lo declaró de esta manera. "Es esta profunda penetración Cristiana de toda actividad humana, no importa cuán secular el mundo pueda pensar que es esto, es provocada por la escuela Cristiana y solamente por la escuela Cristiana" [13] Esta es una declaración poderosa, pero Machen avanza un poco más para respaldarla. "Un muchacho o muchacha Cristianos pueden aprender, por ejemplo, matemáticas de parte de un maestro que no es Cristiano; y la verdad es verdad una vez aprendida. Pero, mientras la verdad es verdad una vez aprendida, el alcance de la verdad, el significado de la verdad, el propósito de la verdad, aún en la esfera de las matemáticas, parece enteramente diferente para el Cristiano de lo que parece para el no-Cristiano; y por eso es que la educación verdaderamente Cristiana es posible solamente cuando la convicción Cristiana subyace no como en una parte, sino en la totalidad del currículum de la escuela" [14]

Como lo declara Machen la verdad es verdad independientemente de cómo la aprendamos. Es posible enseñar a los estudiantes a balancear sus libros de cheques sin ninguna referencia a Dios. Pero esto no es educación; es meramente destreza mental. A los estudiantes no se les enseña a pensar de manera completa. Solamente están siendo entrenados para funcionar en una forma particular. Cuando a un estudiante se le enseña a pensar, él relacionará lo que aprende en una clase con la información ofrecida en otra. Pero él puede hacer esto solamente cuanto tiene un principio integrador - algo que vincule todos los tópicos los unos con los otros de manera completa.

Monos con Pantalones

C.S. Lewis escribió un análisis provocativo de la educación moderna titulado "La Abolición del Hombre". El subtítulo del libro es Reflexiones sobre la Educación con Referencia Especial a la Enseñanza del Inglés en las Formas Superiores Escolares. En el libro Lewis argumenta que lo que ocurre en la instrucción elemental tiene un profundo impacto, sea o no que ese impacto sea reconocido. Él inicia el libro así: "Dudo si somos lo suficientemente atentos en cuanto a la importancia de los libros de texto de nivel primario" [15] Muchos Cristianos hoy estarían de acuerdo con su declaración, pero solamente porque sus niños están siendo inundados en un diluvio de enseñanza humanista y anti-bíblica [16] Pero cuando Lewis señaló el punto ese diluvio era solamente una nube del tamaño del puño de un hombre.

Es un error asumir que la naturaleza antibíblica del currículum debe ser totalmente evidente antes de que los Cristianos se le opongan. Si llegamos a entender que la vida de un hombre se encuentra unificada en su teología, cualquier teología que sea, entonces no nos sorprenderemos de ver que lo que él afirma en un área sale a la superficie en otra área. Lewis describe el poder de los escritores de libros de texto, quienes "dependen del hecho de que están tratando con un muchacho: un muchacho que piensa que él está haciendo su "grado en Inglés" y no tiene noción de que la ética, la teología y la política se encuentran todas involucradas. No es una teoría la que ellos colocan en su mente, sino una concepción, que a partir de ese momento y diez años en el futuro, cuando su origen se encuentre olvidado y su presencia sea inconsciente, le condicionarán para alinearse a un lado en una controversia que nunca él ha reconocido del todo como una controversia" [17] En otras palabras, las concepciones implícitas recogidas en una clase de Inglés tienen un efecto, años después, en un área completamente diferente. Los resultados serán en última instancia lo que Lewis llama "monos en pantalones"; cuando los hombres dan la apariencia de hombres, pero a quienes se les han robado una parte importante de su humanidad. Esto es debido a que Dios hizo el mundo, y los hombres deben tener un principio unificador aún si su teología niega que tal principio exista. Los hombres deben vivir tal y como Dios les hizo, y no como ellos mismos piensan que han evolucionado. Aquellos con una cosmovisión fragmentada no viven en un vacío; más bien, en Dios ellos viven y se mueven y tienen su existencia (Hechos 17:28). Debido a que ellos niegan a Dios, su aplicación de cualquier principio unificador debe ser la concepción subjetivista recogida cuando niño en una clase de Inglés, la cual hará así su efecto destructivo.

¿Y qué decía aquel alarmado Lewis acerca de la dirección que la educación estaba tomando? Su crítica fue provocada por dos escritores de libros de texto quienes habían relatado la historia de Coleridge en la catarata. Coleridge había escuchado por casualidad a dos turistas responder de dos maneras diferentes; mentalmente él había aplaudido a uno que dijo que la catarata era "sublime", y rechazó con disgusto la respuesta del otro, quien dijo que era "bonita". A esto, los escritores de libros de texto comentaron, en contraste con Coleridge, que cuando decimos que algo es sublime lo único que estamos diciendo es que nosotros tenemos sentimientos sublimes. "Parecemos estar diciendo algo muy importante acerca de algo: y en realidad solamente estamos diciendo algo con respecto a nuestros propios sentimientos" [18] Lewis describe lo que está pasando aquí como "trascendental", y pensó que el error de tal subjetivismo importaba lo suficiente como para dedicar un libro al tema.

Lewis hace la misma advertencia acerca de las agendas ocultas en su respuesta a otro escritor de libros de texto. "Esa es su lección del día en Inglés, aunque de Inglés ellos no han aprendido nada. Otra pequeña porción de la herencia humana ha sido quietamente quitada de ellos antes que sean lo suficientemente maduros para entender" [19] Richard Weaver, quien enseñó Inglés en la Universidad de Chicago, también nos enseñó que las ideas tienen consecuencias. [20] Ahora vemos que debido a que las ideas están inter-relacionadas pueden tener consecuencias en los lugares menos esperados.

Nuestros Becerros de Oro

Al considerar la necesidad de un principio integrador bíblico, hay un pasaje instructivo en 1 Reyes 12. La nación de Israel se había dividido en dos reinos, Judá e Israel. El rey de Israel, Jeroboam, estaba preocupado de que si su pueblo continuaba viajando al sur hacia Jerusalén para adorar en el Templo, entonces la lealtad de ellos sería en última instancia revertida en favor del rey de Judá.

"Pero Jeroboam pensó en su corazón: «Ahora, la casa de David recuperará el reino si este pueblo sube a ofrecer sacrificios en la casa de Jehová en Jerusalén, porque el corazón de este pueblo se volverá a su señor Roboam, rey de Judá, me matarán a mí y se volverán a Roboam, rey de Judá». Después de tomar consejo, hizo el rey dos becerros de oro, y dijo al pueblo: «Ya habéis subido bastante a Jerusalén. Aquí están tus dioses, Israel, los cuales te hicieron subir de la tierra de Egipto». Entonces puso uno en Bet-el y el otro en Dan. Esto fue causa de pecado, porque el pueblo iba a adorar delante de uno de ellos hasta Dan" (1 Reyes 12:26-30).

Miles de años antes de George Orwell, Jeroboam descubrió el agujero de memoria. Si los hechos de la historia están en conflicto con la agenda en curso, entonces tanto peor para los hechos de la historia. Jehová Dios sacó a Israel de Egipto con su brazo extendido. Este hecho histórico era inconveniente para Jeroboam. ¿La solución? Hacer algunos becerros de oro y reescribir el currículum de historia. Nótese, sin embargo, que esta re-escritura depende de algo más para que tenga éxito. Depende de la ignorancia entre el pueblo de lo que realmente ocurrió. Jeroboam puede continuar con su mentira porque a la gente no se le ha enseñado la verdad. ¿Pero en cuál área de su entendimiento está la verdad ausente?

El pueblo estaba siendo seducido hacia la idolatría. La aplicación de la mentira estaba en el campo de la religión y la teología. Se les estaba enseñando a inclinarse a adorar a becerros de oro. Pero la refutación de esta mentira estaba en el campo de la historia. "¿Qué fue lo que realmente pasó cuando nuestros padres salieron de Egipto, y cómo nos enteramos de eso?" Para que el pueblo pudiera resistir la mentira, ellos tenían que entender que los diferentes campos del conocimiento están conectados, y que la conexión se encontraba en el Dios de Abraham. ¿Tiene la historia un significado teológico? ¿Hay algún propósito en ella? ¿Creen los Cristianos que Dios actúa en la historia? [21] Un poco más cerca de casa, ¿hay hechos en la historia Americana que son inconvenientes a nuestros modernos Jeroboanes? Cuando se fundaron los EUA, fueron fundados como una república Cristiana. Este es un hecho histórico que no es aceptado de manera amplia [22] ¿Hace alguna diferencia si es Jeroboam o Moisés quien escribe el currículum? ¿Hace alguna diferencia si el maestro le dice a nuestros hijos que Jerusalén está demasiado lejos, y que estos son los dioses que nos liberaron?

Suponga por un momento que en el antiguo Israel hubo una escuela dirigida por los sacerdotes que servían a estos becerros de oro. Suponga también que algunos Israelitas adoradores del verdadero Dios pensaban que sería posible enviar a sus niños a esa escuela para recibir una educación "neutral", y luego ellos podrían "des-enseñar" cualquier mala doctrina que se viniera adherida a esa educación. Esta aproximación revela una actitud que, o trivializa la diferencia que Dios hace, o sobrestima su propia habilidad para deshacer el daño. Ahora, el crítico puede sentir que esto evade el asunto. "Sí, sí", dice, "creo que todo pensamiento debiera ser traído cautivo a Cristo, pero no creo que 2 + 2 = 4 sea parte de un conflicto entre la luz y las tinieblas. ¿Qué diferencia podría hacer quién enseña temas neutrales como las matemáticas? 2 + 2 = 4 es verdad sea que seas un Cristiano o un humanista". No del todo. Aún aquí la imposibilidad de la neutralidad puede verse claramente. ¿Cómo sé que 2 + 2 = 4? ¿Somos empiricistas o racionalistas? ¿Son el 2 y el 4 meras convenciones lingüísticas? ¿Es nuestro conocimiento a priori ó a posteriori? ¿Recordamos esta información a partir de una vida previa - como enseñaba Platón? ¿Hay algún fundamento epistemológico para las matemáticas? [23]

En un nivel más práctico, ¿debiera una maestra de jóvenes niños instruirles en sus tablas de matemáticas, o debiera simplemente buscar que entiendan el concepto? ¿Reflejan estas diferentes metodologías de enseñanza diferencias de cosmovisión? La respuesta es: Ciertamente que sí las reflejan. En Logos requerimos que los niños memoricen porciones del material, y eso involucra trabajo - trabajo productivo con valor duradero. Requerimos esto debido a nuestra perspectiva bíblica del trabajo. He visto un resultado de este tipo de trabajo en nuestra mesa del comedor. Mis hijos pueden vencerme en contestar preguntas tales como, "¿Cuánto es 8 por 7?" ¡Ellos han memorizado sus tablas y yo no lo he hecho! Ellos están recibiendo una mucho mejor educación de la que yo recibí. Su aprendizaje de las matemáticas está edificado en un fundamento diferente del que fue el mío y eso puede notarse. Aquellos que creen que la neutralidad en las matemáticas es posible necesitan pensar nuevamente. Por supuesto que algunas de estas cuestiones no se levantarán explícitamente cuando los niños estén aprendiendo cómo sumar o multiplicar. Pero esto no significa que ciertas respuestas a estas preguntas estén ausentes del aula de clases.

Podemos retornar a la historia para ver algunos ejemplos más de cómo las materias escolares deben estar ligadas con este principio integrador. La Declaración de Independencia fue firmada en 1776. Con seguridad que ese es un hecho histórico contundente, ya sea que el maestro sea o no un Cristiano. Sí, pero, ¿comenzó esa acción por parte de los colonialistas una Revolución, o una Guerra de Independencia? Una revolución ocurre cuando el gobierno establecido por Dios es derribado, hay turbas en las calles, y una autoridad legítima es rechazada. [24] Esto ciertamente ocurrió en la Revolución Francesa, pero no aquí. John Eidsmoe describe nuestra Guerra de Independencia de la siguiente manera:

"Muchos en Gran Bretaña, incluyendo Edmund Burke, reconocieron la validez de la causa de los colonialistas ... En el Salón de Independencia, el 4 de Julio de 1776, ellos no se rebelaron contra Inglaterra; simplemente declararon aquello que ya era un hecho establecido - su independencia" [25]

¿Qué rol jugó la fe Cristiana en esta Guerra de Independencia? Un caballero Inglés reconoció ese rol cuando dijo "la sobrina América se ha fugado con un pastor Presbiteriano". ¿Qué relación tuvo el Gran Despertamiento, y su más grande predicador, George Whitefield, con la Guerra de Independencia? [26] Y, ¿era una mera coincidencia que todos, excepto uno, de los coroneles de George Washington en Yorktown eran ancianos Presbiterianos? Claro, la respuesta es que el Cristianismo en América en ese tiempo era muy influyente (como resultado del Gran Despertamiento de unos pocos años atrás), y la iglesia Cristiana suplió un gran apoyo durante la guerra.

Estos ejemplos de la historia y las matemáticas son representativos. No hay materia escolar en donde cuestiones similares no puedan surgir, y todos los educadores deben asumir la verdad de ciertas respuestas a estas preguntas. [27] Ellos pueden hacer esto consciente o inconscientemente, explícita o implícitamente, pero deben hacerlo. Y cuando lo hacen, han tomado partido. Ellos no pueden ser neutrales. Las verdades de cada materia escolar están en alguna manera relacionadas con Dios, y esa relación es entendida a la luz de la cosmovisión del maestro. Pero si la educación es Cristiana, no solamente cada materia escolar conllevará esta relación con el Dios de la Biblia, sino que cada materia estará también firmemente relacionada con todas las otras materias. Debido a que la cosmovisión Cristiana se basa en las Escrituras, a los estudiantes se les puede proveer una educación unificada. Esa unidad es solamente posible debido a la centralidad de las Escrituras en el proceso educativo. Sin esa centralidad la verdadera educación se marchitará y morirá. Con ella, todas las materias escolares serán entendidas y más importante, ellas serán entendidas como partes de un todo integrado.

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Notas

[1] R. L. Dabney, "Sobre la Educación Secular" (Moscow, Idaho: Ransom Press, 1989), p. 17.

[2] Ibid, p. 18.

[3] La agenda humanista oculta en las escuelas públicas es la táctica transicional. Una vez que se consolida el poder esta agenda se torna visible. Así, las conflictos actuales en las escuelas públicas no fueron causados por humanistas intentando entrar al sistema escolar, sino que surgieron cuando el humanismo siempre presente se tornó obvio.

[4] El cargo de lavado de cerebro puede también ser contestado diciendo que nuestros cerebros usualmente se encuentran bastante sucios y que podría necesitar un poco de frotación.

[5] Richard Mitchell, La Torre Inclinada de Babel (Boston: Little, Brown and Company, 1984) p. 95.

[6] Ibid, p. 215.

[7] Otro problema en el libro de Mitchell es igualmente evidente. En un punto el autor cita a un tal William Seawell, un profesor en la Universidad de Virginia. El Sr. Seawell declaró, "Todo niño pertenece al estado" (p. 272). Esto molestó al Sr. Mitchell, tal y como debiera ser. Unas pocas páginas después el Sr. Mitchell escribe, "¿A quién entonces se volverá él en la gran causa por la excelencia y la reforma en la educación? ¿A Platón? ¿A Jefferson? A cualquiera que mire la educación como la fuerte defensa de la mente contra la manipulación y la lisonja" (p. 277).

[8] "Es este Rey, quien, en el Nuevo Testamento, es el Dios y Padre de Jesucristo, quien dirige y guía todas las cosas hacia el telos que Él ha determinado para la creación. Y este telos es la unificación de todas las cosas en Jesucristo, 'las cosas en los cielos y las cosas en la tierra'" (Efe. 1:10; vea también Rom 8:18-25; 11:36)" Benjamin Wirt Farley, La Providencia de Dios (Grand Rapids: Baker, 1988), pp. 43-44.

[9] Sin embargo, debemos ser cuidadososo con declaraciones como esta. Hay muchos que declaran que la Biblia no es un libro de texto de esto o de aquello, queriendo decir con ello que la Biblia no es digna de fiar. Esto, bajo cualquier punto, no es admisible. Pero mientras que la Biblia no es un "texto" de historia, toda la historia contenida en ella es fidedigna. Mientras que no es un "texto" de ciencias, no contiene nada que esté en conflicto con la ciencia.

[10] Sería fácil desechar la acusación de "caos" en el currículum como una exageración. Pero el mundo intelectual está en un estado de anarquía humanista, y esa anarquía está marchando firmemente hacia el kindergarten.

[11] Dabney, Educación Secular, pp. 16-17.

[12] Un entendimiento de la teología como la "reina de las ciencias" es más que solamente una trivialidad piadosa, o una especie de anhelo de una más cándida "edad de la fe". Antes de que el mundo intelectual se rompiera en sus actuales fragmentos la teología era considerada la reina de las ciencias por una razón.

[13] J. Gresham Machen, "Educación, Cristianismo y el Estado" (Jefferson, Md.: Trinity Foundation, 1987). p. 81.

[14] Ibid. p. 81.

[15] C.S. Lewis, La Abolición del Hombre (New York: Macmillan Company, 1947), p. 13.

[16] Véase Paul Vitz, Proceso de Censura: Evidencia de Prejuicio en los Libros de Texto de Nuestros Niños (Ann Arbor: Servant Books, 1986) p. 4. Cuando Lewis escribió La Abolición del Hombre estaba profetizando que ningún bien podría surgir de la enseñanza que rechaza valores objetivos. Cuando Vitz citó a Lewis, el "ningún bien" ya había llegado, visto y conquistado.

[17] Ibid, pp. 16-17.

[18] Ibid. p. 14.

[19] Ibid. p. 22.

[20] Richard Weaver, Las Ideas Tienen Consecuencias (Chicago: Imprenta de la Universidad de Chicago, 1948).

[21] Se necesita aquí una nota de precaución acerca de los "propósitos divinos". Como un firme creyente en la soberanía exhaustiva de Dios, creo que hay un propósito divino en toda la historia. Pero aparte de la revelación de Dios debemos ser extremadamente cuidadosos acerca de nuestras declaraciones acerca de cuál es ese propósito. Nuestras vidas son como neblina (Santiago 4:13-16), y los pronunciamientos arrogantes acerca de los propósitos de Dios en la historia son impropios.

[22] En círculos Cristianos conservadores el origen Cristiano de los EUA a menudo es aceptado irreflexivamente.

[23] Vern Poytress, Fundamentos de la Erudición Cristiana, ed. Gary North (Vallecito, Ca.: Ross House Books, 1979), pp. 159-188.

[24] Las revoluciones ocurren como una violación de la instrucción Bíblica acerca de la autoridad civil en Romanos 13:1-7.

[25] John Eidsmoe, Dios y el César (EWestchester, Ill.: Crossway Books, 1984), p. 35.

[26] Véase Arnold Dallimore, George Whitefield, Vols. 1 & 2 (Westchester, Ill.: Cornestone Books, 1970). Mientras leía esta magnífica biografía llegué a la conclusión que no sería ir demasiado lejos considerar a George Whitefield también como un segundo padre de nuestro país (en un sentido no político). Mencioné esto a un graduado de la Universidad con un grado en historia, y dijo, "¿A Quién?"

[27] Mi esposa enseña Literatura Americana a nuestro 10º Grado. Para mencionar sólo un ejemplo más de la importancia de las cosmovisiones en la educación menciono el impacto del pensamiento evolucionario sobre escritores como Jack London, el cual fue muy profundo. Mi esposa es muy hábil en comunicar cuán importantes son las ideas en el estudio de la literatura; leer literatura como "mera literatura", sin considerar la cosmovisión del autor, destruye la posibilidad de entenderla.