Contra Mundum
Nº 12, Verano 1994

El Significado Real de la Neo-Ortodoxia
por Frederick Nymeyer

Títulos

* Dos Significados Diferentes de 'Neo-Ortodoxia'
* Barth y Brunner
* La Degeneración de Términos
* Barth y Brummer con Respecto a los Problemas Económicos y Políticos
* Barth vs. Brunner sobre el Comunismo
* ¡El Fin Justifica los Medios!

En la reciente Vigésima Segunda Asamblea General de la Iglesia Presbiteriana en América (PCA) la neo-ortodoxia volvió a emerger como un problema para la PCA. Probablemente muchos miembros pensaron que habían dejado atrás, para bien, a la neo-ortodoxia cuando abandonaron las organizaciones Presbiterianas más importantes. No fue así; pues la PCA cometió el error de entrar en relaciones ecuménicas de tipo izquierdistas. En particular ha tenido una relación como de iglesia hermana con la Iglesia Cristiana Reformada (CRC) que ha permitido que las influencias neo-ortodoxas crezcan por décadas, y que está ahora llegando a estar bajo el control del ala neo-ortodoxa. La respuesta del Comité de Relaciones Inter-eclesiales de la PCA, que representa el ala gobernante Evangélica de la PCA, tuvo que correr bastante camino para encubrir la neo-ortodoxia. Ciertamente que no tienen el deseo de pelear contra ella. Que la PCA apruebe el crecimiento de la neo-ortodoxia en la CRC en efecto condena los propios orígenes de la PCA, pues si la infidelidad es aceptable en el compañerismo eclesiástico, ¿por qué fue justificado abandonar la PCUSA?

Sin embargo, el problema de la neo-ortodoxia se extiende mucho más allá de las iglesias Reformadas. Está haciendo una reaparición, con intensificada sutileza y sofisticación, en todos los compañerismos Evangélicos en donde no está siendo vigorosamente resistida. La mayoría de líderes Evangélicos han perdido la voluntad de resistir tales herejías, y las denominaciones Evangélicas parecen encontrarse en el punto donde las denominaciones históricas se encontraban hace un siglo. Se encuentran en una senda que dirige a un abandono general de la autoridad bíblica y del compromiso Cristiano. Como las iglesias de hace un siglo no es demasiado tarde para hacer una amplia limpieza de casa y así salvarse a sí mismas. Como era el caso hace un siglo, no parece existir la voluntad para hacer esto. Los clérigos de hoy estarán felices con unas pocas victorias simbólicas en la corta carr era contra los más atrevidos ofensores de las enseñanzas recibidas, pero no prestarán la debida atención a lo que está pasando y perderán en el largo plazo.

La actual ola de neo-ortodoxia está asociada con el deseo de los intelectuales Evangélicos de acomodar elegantes doctrinas socialistas. Este deseo comenzó a operar poderosamente en los 1970s especialmente en las así llamadas universidades Cristianas (quizás en ese entonces todavía eran Cristianas) y las nuevas doctrinas políticas probaron ser la guardia de avanzada para asociadas desviaciones teológicas.

El artículo de Frederick Nymener aquí reproducido hace claro que el esquema en la CRC era en mucho el mismo, excepto que tuvo un inicio más temprano, debido al deseo de acomodar las modas del pensamiento moderno en lo relacionado a la economía. La CRC está ahora completamente leudada con infidelidad enseñada en sus escuelas denominacionales por cuarenta años. Es demasiado tarde para la Iglesia Cristiana Reformada (CRC). No es aún demasiado tarde para la PCA.

- El Editor

Este artículo apareció primero en la edición de Agosto de 1955 de Calvinismo Progresivo. Es reproducido aquí en forma editada.

Copyright© 1955 Liga del Calvinismo Progresivo.

Dos Significados Diferentes de 'Neo-Ortodoxia'

Ser ortodoxo significa que te abrazas a las perspectivas tradicionales, que eres fiel a las ideas por largo tiempo aceptadas, y que en consecuencia eres digno de confianza en este respecto. Si tú eres ortodoxo, la única cuestión acerca de tu confiabilidad en ideas religiosas no es si tú abrazas las ideas tradicionales, sino si las ideas tradicionales son verdaderas.

Ser neo-ortodoxo (nuevamente ortodoxo) significa que eres un participante en un avivamiento de la ortodoxia, o de que retornas a una ortodoxia abandonada pero con algunas nuevas características no inconsistentes con las ideas básicas de la antigua ortodoxia.

Si no es cierto que tú eres ortodoxo o neo-ortodoxo, puedes aún aseverar que eres ortodoxo o neo-ortodoxo, con el propósito de aquietar las sospechas de la gente y hacerles receptivos a tus ideas. Tener el nombre de ortodoxo, o neo-ortodoxo promueve buenas relaciones públicas para ti entre los devotos; es una reputación valiosa en algunas regiones.

La palabra neo-ortodoxia puede tener otro significado. Puede ser una posición ortodoxa aceptada, y también una posición no ortodoxa, desviada, pero una tercera persona puede venir y hacer que algunos se retiren de la posición no ortodoxa, o pueda parecer que se retiran de ella. Tal retiro podría ser muy grande y prácticamente podría hacer a un hombre ortodoxo, o puede ser solo un retiro menor o solamente parecer un retiro. Los observadores casuales o inexpertos, que ven meramente a algunos retirarse de ciertas posiciones no ortodoxas, pueden entonces declarar o implicar que el retiro ha llegado lo suficientemente lejos para justificar el término neo-ortodoxia, mientras que como una cuestión de hecho no ha habido un retorno real a la ortodoxia. Cuando el término, neo-ortodoxia, es aplicado a tal situación, no es descriptivo del hecho.

El término neo-ortodoxia debiese ser usado solamente cuando es descriptivo de un retorno genuino a una posición tradicional.

Barth y Brunner

Las ideas de Karl Barth y de Emil Brunner, dos teólogos Suizos, son llamadas neo-ortodoxia. Ambos hombres fueron criados en la tradición Reformada en las iglesias de Suiza, la tierra donde Calvino pasó la mayor parte de su vida adulta. Por lo tanto, sus ideas que son descritas como neo-ortodoxas, apelarían naturalmente a los Calvinistas de todo el mundo, cada vez que se asuma que la neo-ortodoxia es un avivamiento de la genuina ortodoxia Calvinista.

Barth y Brunner son famosos en todo el mundo. Sus ideas han tenido un gran impacto sobre el clero de varias denominaciones. Esto también es verdad en parte en la iglesia Cristiana Reformada. Hay predicadores y educadores que han dedicado mucho tiempo a leer los libros de Barth y Brunner y quienes los citan extensamente. Algunos predicadores en la denominación han sido suficientemente influenciados hacia las ideas Barthianas por medio de ciertos intelectuales en el campo de la educación hasta declarar que los escritos de Karl Barth son una fuente de 'inspiración' al momento de preparar sermones.

Hay, debiera notarse, unos pocos atrevidos y eminentes e intransigentes anti-Barthianos en la iglesia Cristiana Reformada. Es posible ser anti-anti-Barthiano y estar en buena reputación en la denominación.
Existe un abierto teólogo Reformad anti-Barthiano en este país, el Dr. Cornelius Van Til, profesor de Apologética en el Seminario Teológico de Westminster, y miembro de la iglesia Ortodoxa Presbiteriana. Pero el criticismo de Van Til de las ideas de Barth no han incrementado la aceptación de Van Til entre algunos de los 'ortodoxos'. La opinión por Barth es lo suficientemente fuerte como para hacer renuentes a algunos líderes religiosos a deteriorar sus relaciones públicas al ser claros críticos de las ideas Barthianas.

La Degeneración de Términos

Barth usaba términos religiosos tradicionales. Pero él le da a los términos nuevos significados. El lector promedio tiende a leer lo que está escrito con el mismo viejo significado en mente para los variados términos aunque sabe que se le han dado nuevos significados. Aún un lector que se propone ser un lector cuidadoso no puede entender prontamente lo que en realidad está siendo dicho.

Con respecto a esto nos acordamos de un infame economista moderno, John Maynard Keynes. Keynes desarrolló un conjunto de términos todos de su propia cosecha. Generalmente aquellos términos eran nuevos aún para los economistas, y fueron aún fácilmente abrazados y usados como herramientas mentales por lectores laicos. Pero cualquiera que amara los nuevos términos, como si ellos representaran nuevas ideas o útiles herramientas para el pensamiento claro, sería ciertamente engañado por el repertorio de Keynes de nuevas expresiones. Pero una consecuencia inevitable fue que se tornó difícil darse cuenta plenamente de lo que Keynes estaba afirmando.

En realidad Keynes fue capaz de encubrir su presentación de falacias largamente explotadas con una nueva dignidad por medio de su nueva nomenclatura y terminología. Por esos medios Keynes fue capaz de mostrarse original, profundo y claro. En realidad estaba turbando los sentidos de sus lectores y seguidores por medio de las palabras, y presentando antiguas y notorias falacias económicas como si fuesen grandes nuevas verdades.

La redefinición de términos es el mejor disfraz para perpetrar el auto-engaño personal y un truco intelectual para los lectores que se encuentra disponible para una mente ingeniosa.

Lo que algún hombre escriba puede ser interpretado de maneras diversas por otros. Pero es especialmente interesante notar que Barth tiene muchos admiradores entre teólogos tanto ortodoxos como no ortodoxos. Esto puede ser un fenómeno que indique que Barth ha hecho que el no ortodoxo sea ortodoxo, o que el ortodoxo sea no ortodoxo, o que tanto el ortodoxo como el no ortodoxo sean algo diferente de lo que antes eran, es decir, simplemente Barthianos. O, este fenómeno puede indicar nada más que la confusión por parte de uno o de todos. Sin duda el león y el cordero yacen juntos en una paz idílica en el campo Barthiano.

Barth y Brummer con Respecto a los Problemas Económicos y Políticos

No podemos ignorar las ideas de Barth y Brunner, pero no tenemos la intención de ir en pos de ellos por sus varios escritos en los campos de teología y filosofía. Barth y Brunner han revelado ambos sus perspectivas sobre los problemas sociales, económicos y políticos. Y en esos campos hay solo una conclusión posible: o Barth y Brunner no tienen entendimiento real acerca de lo que están hablando, o nosotros no lo tenemos. Lo que enseñan en las ciencias sociales no solo es mitológico y bobadas intelectuales, sino que es, creemos, no Escritural y muy mala ética. Esto es especialmente cierto con respecto a Barth.

La marca más seguro de un hombre sabio es que él sabe cuándo no sabe. Las ideas en ciencias sociales de Barth y Brunner son obviamente pronunciamientos de hombres quienes hablan fuera de sus campos de conocimiento. ¡Es una triste ilusión creer que eres un gran cirujano porque eres un gran matemático!

De hecho, cuando un teólogo se promociona a sí mismo como un gran científico social solo porque es un teólogo, y cuando revela que no tiene un conocimiento real de las ciencias sociales, también sospechamos que no es un buen teólogo. (Sin embargo esa conclusión no es una deducción segura. Einstein fue un gran matemático y físico pero un desdichado científico social, aunque hacía comentarios de forma doctrinaria acerca de problemas en el último campo mencionado.)

No siempre Barth y Brunner han concordado. Uno no ha de ser tenido por responsable de lo que el otro escribió o dijo. Sus ideas deben ser consideradas por separado.

Le daremos un examen crítico a la Neo-ortodoxia en sus pronunciamientos en el campo de las ciencias sociales. Nosotros en Calvinismo Progresivo no aceptamos las palabras en su mera presentación de fachada. Hay demasiada charlatanería en religión que no es nada más que juego de palabras.

Barth vs. Brunner sobre el Comunismo

Barth es 'blando' con respecto al comunismo. Brunner ha estado en desacuerdo con Barth en ese punto.

Algunos de los escritos de post-guerra más cortos de Barth han sido traducidos y publicados bajo el título, Contra la Corriente. En ese libro se encuentra una reimpresión de alguna Correspondencia entre Brunner y Barth. Consiste de a) Una Carta Abierta de Emil Brunner a Karl Barth, en la que Brunner pregunta 'cómo fue' que fuiste claro contra Hitler pero eres blando con respecto al comunismo; y de b) Respuesta de Karl Barth. En esta controversia entre Brunner y Barth nuestras perspectivas son similares a las de Brunner. Consideramos que Barth tiene las ideas más peligrosas en el campo de las ciencias sociales que cualquier otro teólogo famoso del tiempo actual.

Note la siguiente cita de Barth: “Sería absurdo... mencionar a un hombre de la estatura de José Stalin al mismo tiempo que mencionar a tales charlatanes como Hitler...” Calvinismo Progresivo no considera que Stalin haya sido un “hombre de estatura” ni en alguna manera mejor que Hitler. Stalin es apropiadamente descrito como el carnicero más grande en la historia de la humanidad, en comparación con quién Hitler fue solamente un carnicero de segunda categoría, y en comparación con quién Genghis Khan y Nerón ni siquiera han de ser mencionados. ¡Y Barth llama al más infame carnicero de todos los tiempos un “hombre de estatura”! Nuestros lectores comenzarán a entender cuán fuertemente difieren nuestros valores de los de Barth.

“¡El Fin Justifica los Medios!”

En su ensayo, “La Iglesia entre el Este y el Occidente” (Die Kirchezwischen Ost und West, 1949) Barth escribe:

Pero si hemos aprendido a discriminar al echarle una mirada a la Revolución Francesa y a nuestra así llamada 'era Cristiana', si, como espero, no condenamos al mundo Asiático directamente simplemente porque alguna forma u otra de despotismo siempre ha sido, y en gran parte aún permanece, la forma aceptada de vida pública, entonces es pertinente no omitir discriminar en nuestra perspectiva del Comunismo contemporáneo entre sus atrocidades totalitarias como tal y la intención positiva detrás de ellas. Y si uno intenta hacer eso, uno no puede decir del Comunismo lo que uno estaba forzado a decir del Nazismo hace diez años – que lo que significa y se propone es irrazonable, producto de la locura y el crimen. Sería del todo absurdo mencionar al mismo tiempo la filosofía del Marxismo y la 'ideología' del Tercer Reich, mencionar a un hombre de la estatura de José Stalin al mismo tiempo que mencionar a tales charlatanes c omo Hitler, Göring, Hess, Goebbels, Himmler, Ribbentrop, Rosenberg, Streicher, etc. Lo que ha sido acometido en la Unión Soviética – aunque con manos muy sucias y sangrientas y en una manera que nos choca debidamente – es, después de todo, una idea constructiva, la solución de un problema que es un problema serio y abrasador también para nosotros, y el que nosotros con nuestras limpias manos no hemos abordado de manera ni siquiera lo suficientemente enérgica: el problema social.

¿Qué hace Barth en esta cita? Él hace lo siguiente:

1) Barth promueve en la cita anterior el principio de que el fin justifica los medios. Algunas ramas de la Cristiandad han manchado sus de otra manera grandes nombres al sucumbir a la tentación de enseñar la idea de comprometer la verdad por el uso de ese principio peligroso. Pero el Cristianismo finalmente siempre ha rechazado esa regla infame.

Barth declara que el comunismo no es “locura y crimen” y que los hechos monstruosos del comunismo han de ser juzgados más indulgentemente que el Nazismo porque los comunistas están trabajando constructivamente en la solución del “problema social”. Dios nos ayude a todos si eso es verdad. Y es con respecto a eso que él mira a Stalin como un hombre de estatura y a Hitler y similares ¡como charlatanes (falsos, engañadores)! Nunca hemos leído una defensa más pura de la idea inmoral de que el fin justifica los medios.

Barth en esto no es un maestro de moralidad sino de inmoralidad. No es un maestro de sabiduría sino de necedad. Nos asombra de que algún hombre espere que el bien provenga del mal, como un fruto natural del mal – en este caso, ¡“justicia social” como producto de la violación de la ley de Dios! Esta doctrina de Barth se presenta como una variación de la doctrina Marxista de que cuando la sociedad marxista sea establecida existirá finalmente el amor fraternal por todas partes y que el estado (la coerción) desaparecerá; ¡pero mientras tanto la coerción (sinónimo de completa violación a la Segunda Tabla de la Ley) será el medio por el cual pueda obtenerse el fin bueno!

2) Barth excusa un mal (el despotismo de Oriente) por otro alegado mal (el desgobierno Occidental). Un político pragmático podría razonar de tal manera, ¿pero es esa la religión Cristiana? De hecho, es una característica regular en el pensamiento de Barth negar un principio general y declarar que cada caso debiese ser juzgado de manera única. Un fácil giro de los principios al oportunismo no es para nosotros una marca de la verdadera religión o de la verdadera ética. Barth, de eso muchos podemos estar seguros, no es un genuino profeta iluminado en asuntos de moral y ética.

No hay nada original en el pensamiento social de Barth. Él es un plagiario. Es meramente un predicador que permanece al lado de la pila bautismal y piadosamente bautiza el mal implacable con la tolerancia de la neo-ortodoxia porque se asume que el mal tiene un buen propósito. Es un falso bautismo y una desgracia para la Cristiandad. CM


Es el “problema social” (necesidades humanas) tal y como es definido por el feminismo y el gnosticismo lo que ahora sustituye a los principios bíblicos; la neo-ortodoxia todavía piensa que conoce mejor las cosas que la Biblia. – El Editor.