El Primer Mandamiento

Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre.

No tendrás dioses ajenos delante de mí (Exodo 20:2-3).


¿Acaso hay otros dioses? Sabemos que los ídolos de los dioses son 'nada' (Isa 2:8, 18, 20). ¿Acaso el Primer Mandamiento golpea el aire? El Nuevo Testamento también nos advierte en contra de los ídolos (1 Juan 5:21). Hay ciertas realidades y poderes en el mundo que nunca deben ser elevados a la categoría de 'ídolos'. Baal, por ejemplo, no existía; sin embargo, los poderes que representaba, es decir, la fertilidad, el crecimiento, la lluvia, etc., eran poderes reales, poderes creativos que nunca deben ser divorciados del Creador. Alienados del Creador de la lluvia y el trueno, la gente comenzó a adorar a la criatura antes que al Creador. La gente adora fuerzas poderosas que corresponden al orden creado como si fueran deidades. Ellos no son dioses, pero son falsamente llamados dioses (1 Cor 8:4-7). Considere también estas realidades creativas que pueden ser idolatradas: la sexualidad, el alcohol, el amor, la autoridad, el intelecto, el dinero, la aspiración por más, el estómago, la tradición, etc. En su lugar adecuado estas cosas sirven a la gente, mientras que en un lugar equivocado estas cosas gobiernan sobre la gente. Dios entregará a los hombres caídos a sus propios deseos (Rom 1:24-25). La adicción, dice Michael Horton, es simplemente un eufemismo para idolatría.


Tomando una decisión por Dios. En la ceremonia pactal registrada en Josué 24:14 y siguientes aprendemos que la escogencia POR Dios es una escogencia radical y decisiva. Es asunto de esto o aquello, no de lo mejor de ambas decisiones. No podemos servir a Dios y a mammon (Mat 6:24). Véase también Deut 27:11ss, 31:9ss, 24ss. Considere el Shema (Deut 6:4ss, cf. Mat 22:37). Escoger a Dios significa amarle. Este amor es ciertamente emocional, pero no meramente emocional. Amar es apegarnos a nuestra escogencia. Cuando un matrimonio comienza a caminar en problemas, el único camino a la resolución es la escogencia del amor. El elemento emocional podría entonces estar completa o parcialmente ausente, pero la fidelidad y el compromiso deben elevarse por encima de todo otro elemento. El amor es compromiso. No puede intervenir una tercera opción. En el Nuevo Testamento este mandamiento llega a nosotros en términos de Cristo Jesús. "El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí" (Mat 10:37ss). Es importante 'guardar' las palabras de Dios (Lucas 8.15; 1 Tim 6:20; 1 Juan 3:24; 1 Juan 5:2-3). Uno que guarda los mandamientos de Dios está equipado para guardarse contra los ídolos. Es así como permanecemos en Cristo y Él en nosotros (1 Juan 3:24).


Con un corazón no dividido. El Primer Mandamiento ha de ser obedecido con todo el corazón. Cuando Jesús le propuso al joven príncipe rico que vendiera sus posesiones con el propósito de ser "perfecto" él mostró un corazón dividido. Nuestro amor ha de ser sin diferencia: debemos amar al amigo y al enemigo en la misma forma, como nuestro Padre que está en los cielos lo hace (Mat 5:43ss).


La adivinación de la fortuna y la Brujería. Lea Deuteronomio 18:10-14 y Lev 19:31. La Biblia toma a los médiums, las brujas y a los adivinos muy en serio. Cualquiera que entregue su corazón completamente a Jehová no puede escuchar a las brujas ni adivinos. Sus palabras caen bajo la categoría de falsa profecía (cf. Jer 29:8; Ezequiel 13:9; Hechos 13:6). Considere Deuteronomio 18:10-22. Hoy esto significa espiritismo, predecir la suerte, lectura de la mano y los horóscopos. Debido a que la brujería, las habilidades no convencionales y los "poderes" han de ser juzgados en la categoría de falsa profecía, el ir a curanderos para ser "sanados por fe" sería algo totalmente inaceptable. El ir a un quiropráctico que coloca agujas en tu espalda, pero que no tiene la intención de indoctrinarte o de presionarte para que adquieras un estilo de vida alternativo o una cosmovisión extraña no es malo necesariamente. Los clarividentes pueden ser usados para resolver crímenes - no tiene que ver nada con falsa profecía. Voetius distinguía entre (1) la magia bona - el arte de conocer propiedades escondidas de las cosas naturales. Esto no es lo oculto, dicen tanto Voetius, Geesink and Schilder; (2) la magia vana - la "magia" humorística no verbal. En estos tipos de "magia" no se emplean fuerzas ocultas; simplemente son destrezas manuales (prestidigitación) y; (3) la magia superstitiosa - o brujería supersticiosa. Esta debe ser rechazada completamente por estar en línea con Deut 18 y Lev 19.


El Único Dios y nuestro sufrimiento. El Primer Mandamiento requiere que aceptemos el sufrimiento que viene de la mano de Dios. Ursinius explica así la paciencia. Paciencia es obedecer a Dios sujetamente resistiendo los varios males que Él permite que lleguen a nosotros a partir de un conocimiento de la divina majestad y de una seguridad de la ayuda y liberación que vienen de Él. Muchos niegan que el sufrimiento provenga de la mano de Dios. Si el diablo no es real, entonces la Suerte (el azar) sí lo es. Esto niega al verdadero y todopoderoso Dios. Negar o limitar la soberanía de Dios es quebrantar el Primer Mandamiento. Aunque el sufrimiento es una consecuencia del pecado del hombre, éste viene de la mano de Dios. La culpa por el sufrimiento y la muerte no deben ser achacadas a Dios. Los escritos antiguos Cristianos definen así la 'humildad' - modestia cuando viene el mal y el sufrimiento, mirando primero hacia nosotros mismos (1 Ped 5:6) y la 'paciencia' - el aprender de cómo Dios bendijo a Job por su paciencia (Santiago 5:11).


El Único Dios y las muchas religiones. ¿Qué pensáis vosotros del Cristo? (Mat 22:42) Cristo es el acceso exclusivo al Padre (Juan 14:6). Él nos muestra al Padre (Juan 1:18).


El Primer Mandamiento como Liberación. Para los Babilonios y Filisteos, etc., el peligro acechaba desde cualquier rincón - en el rayo, el agua, el sol, la tormenta, el calor y el frío. Se hacían necesarios ciertos rituales para obtener protección - como medios para aplacar a los dioses. Contraste esto con el Creador. Bajo el orden de Dios un árbol es solamente un árbol. La tecnología es algo impensable sin el primer mandamiento. Hizo posible el pararayos y otras invenciones beneficiosas. Si el poder divino reside en un árbol entonces sería algo terrible derribarlo. Todo en la creación es útil, creado bueno y no para ser rechazado, si se usa con acción de gracias a Dios (1 Tim 4:4). Fue liberador para los Corintios escuchar que aún la carne sacrificada a los ídolos era comida permisible puesto que la tierra pertenece al Señor (1 Cor 10:25ss, Salmo 24:1). Sin el Primer Mandamiento la gente se vuelve esclava del dinero, la inteligencia, el trbajo, etc. Para ser libre de los ídolos debes vivir con y para Dios. De otra manera permaneces en esclavitud. No hace ninguna diferencia si te adorrillas con horror ante imágenes de deidades o si permaneces de pie arrogantemente sobre tus pies. En última instancia glorificas o a la criatura o al Creador (Rom 1:21-32).


Tomado de "Los Diez Mandamientos: Manual para la Vida Cristiana", sumario del libro del mismo nombre por el Rev. William DeJong obtenido en The Spindle Works Digital Christian Library. Los comentarios del resto de los Diez Mandamientos irán apareciendo poco a poco en Reino y Visión.