REINO Y VISIÓN

Vol. 4 Nº 4

Abril del 2,001

COMPROMISO

La declaración de Cristo Jesús: "Toda autoridad me es dada en el cielo y en la tierra." se extiende a todas las áreas de la vida. No hay área que no sea reclamada por Cristo Jesús como "suya" en virtud de su victoria total siendo la Resurrección el sello histórico final y definitivo de esa victoria.

Más y más Cristianos cada día estamos comprendiendo el significado y alcance de la verdad antes enunciada. Sin embargo, la posibilidad de que miremos más y más en la historia al Cuerpo de Cristo aplicar las implicaciones de esta verdad dependerá de la profundidad de compromiso que los Creyentes asuman en los años por venir.

La actual cultura contemporánea milita contra una profundidad de compromiso que amplíe y expanda las posibilidades de ver más y más en la historia los frutos del mensaje del Evangelio del Reino. Quienes servimos al Rey en el área de la educación Cristiana sabemos que uno de los frutos inequívocos de esta educación es la capacidad de ver la realidad en términos Bíblicos. La educación humanista secular obscurece, distorsiona, e incluso elimina, la habilidad de ver la realidad. Este tipo de educación cuenta con un gran aliado en nuestro propio ser interior: el pecado.

No es que falten Cristianos comprometidos. Es que la dirección de tales compromisos no tienen como fundamento la verdad de la Fe Cristiana Histórica. Hay creyentes comprometidos 100% a ser irrelevantes culturales y 100% comprometidos a hacer irrelevante el mensaje de la Fe Cristiana. Cuando son confrontados con los grandes problemas del hombre de hoy ofrecen las mismas soluciones que un humanista: 'que el Estado se haga cargo de esto', 'que mejoren los programas de educación', 'contratemos más policías', 'que suban los impuestos', 'que aumenten las partidas específicas que los diputados distribuyen', 'que re-eduquen a los criminales', 'oremos porque haya un Presidente Cristiano', 'ojalá que venga hoy el Señor Jesucristo', 'la solución está en el crecimiento de la Iglesia', 'que los pastores estudien psicología', 'que se distribuya mejor la riqueza', 'que hayan más derechos de los niños', 'que el Estado financie la educación de nuestros hijos Cristianos', 'que mejore la Seguridad Social', 'que hayan más leyes que quiten al rico para darle al pobre', 'que las familias tengan los hijos que puedan hacer felices', 'que se construyan más y mejores cárceles', 'no llamemos al pecado con ese nombre, es anti sensitivo para el buscador', 'que el rico pague más y el pobre menos', 'que haya igualdad irrestricta entre hombres y mujeres', etc., etc., etc. (No me costó encontrar ejemplos de este tipo de frases, ¡las he escuchado todas!)

Compromiso y Discipulado

Antes del compromiso está el entendimiento. Puede ser que el nivel de entendimiento sea básico, fundamental, pero de todas formas se requiere el entendimiento.

¿Qué tipo de fundamento se ha de colocar en el corazón y la mente de los discípulos para que sean capaces de comprometerse con el estilo de vida que llega a producir en la historia los frutos del Reino? ¿Qué destrezas y habilidades de carácter son necesarias para producir tal tipo de frutos?

Estas son preguntas que el pastor, maestro y discipulador con una perspectiva de Reino de Dios ha de hacerse si es que sus discípulos van a adquirir el tipo de compromiso y la profundidad de compromiso que se requiere para producir los frutos del Reino en esta historia.

Si presentara la misma pregunta en años diría: ¿Cuánto cuesta, en años (tiempo), establecer el tipo de fundamento que posibilita al discípulo a entrar en un nivel de compromiso acorde con el mensaje del Evangelio del Reino? Si hiciera la misma pregunta enfatizando en el tema diría: ¿Qué tipo de temática se requiere presentar al discípulo para que se multipliquen las posibilidades de que este seguidor de Cristo Jesús produzca los frutos del Reino? ¿Cuánto cuesta producir este tipo de entendimiento, y por ende, este tipo de compromiso?

Para quienes estudiemos con diligencia la Historia (y todos los Cristianos estamos en la obligación de hacerlo así) también hemos de preguntarnos: ¿Cómo lo intentaron hacer nuestros antecesores Cristianos? ¿Qué medios usaron? ¿Qué temática presentaron? ¿Cuáles fueron los resultados en sus respectivas épocas históricas? ¿Cómo se aplican esas lecciones a nuestras respectivas coyunturas históricas?

Repito lo que dije hace unos párrafos: "La actual cultura contemporánea milita contra una profundidad de compromiso que amplíe y expanda las posibilidades de ver más y más en la historia los frutos del mensaje del Evangelio del Reino." Este mensaje hace un llamado profundo e impactante: El llamado es a revertir nuestras alianzas.

Todos los que formamos discípulos sabemos que las alianzas (compromisos) que un nuevo Creyente sostiene determinarán su destino en alto porcentaje. Este nuevo Creyente recién llegado a la Fe, generalmente, sostiene aún como válidas sus asociaciones a nivel de alianza con diversidad de conceptos, personas (que a su vez defienden y consolidan conceptos), pensamientos, formas de razonamiento, modas de pensamientos, valores, etc. Y también sabemos que el crecimiento en la Fe depende del establecimiento de nuevas alianzas, especialmente con la Verdad presentada por el Señor Jesucristo.

Al respecto quisiera mencionar que uno no recibe a un Jesús "sin apellido". No existe tal cosa como un "simplemente Jesús." Jesús, el Hijo de Dios, el Cristo de las Escrituras, tiene "apellidos" en el sentido que Él hizo declaraciones, afirmó verdades, presentó perspectivas, que desafiaron a su vez otras declaraciones, y otras "verdades" y otras perspectivas. "Oísteis que fue dicho... más yo os digo." Uno no puede quedarse con el 5% preferido de las verdades declaradas por Jesús. ¡Recibirlo a Él es recibir también el 100% de las verdades que Jesús presentó! ¿Cómo puedo recibir a alguien si no recibo también sus palabras? En este sentido es que los Cristianos estamos, recuerde: en un sentido, constantemente recibiendo al Señor.

El Compromiso y la Parábola del Sembrador

Todo compromiso Cristiano está orientado a una única Persona (Cristo Jesús) y a una única Verdad (revelada en las Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento). En un sentido el compromiso Cristiano es el mismo en todos los creyentes independientemente de su tiempo de caminar en la Fe pues está orientado hacia y en la misma Persona y en la misma Verdad.

Sin embargo, también sabemos que existen diversos niveles de compromiso. Y por lo tanto, existen también diversas manifestaciones de frutos los cuales están en relación directa a la profundidad del compromiso Cristiano. Lo que está en juego en esta declaración no es el destino eterno de una persona, sino los frutos en la historia de esa persona (o de esa familia, o de ese grupo de creyentes-congregados en una iglesia local o en una empresa Cristiana-o de ese ministerio).

En la parábola del Sembrador aprendemos que la semilla que cayó en buena tierra produjo fruto en diferentes proporciones. Una característica predominante de la Cristiandad contemporánea es la baja proporción de fruto. No me refiero aquí a cantidades de personas asistiendo o formando parte de reuniones Cristianas, sino a la escasa profundidad de compromiso pactal-orientado al Reino-que transforma al creyente individual y a los grupos de creyentes en sal y luz del mundo (Mateo 5:13, 14). No es que no haya luz, sino que la luz ha determinado (por su poca profundidad de compromiso) emitir únicamente un tipo de luz (el evangelio de "salvación") sobre un único aspecto de la vida (los hombres perdidos). Ambas son realidades, pero no son toda la realidad.

Si antes del compromiso está el entendimiento, ¿Qué está ocurriendo con la verdad que no amplifica el entendimiento de los creyentes? O más bien, ¿qué está ocurriendo con los expositores de la Verdad? ¿Es que la cercenan o es que sirven a modelos de razonamiento teológico que producen amputaciones en la Verdad? Por citar un ejemplo: Para Ciro Ingerson Scofield, autor del libro "La Biblia Anotada de Scofield" en su nota a Mateo 5:2 dice: "Por estas razones, el Sermón del Monte no presenta en su aplicación primaria ni el privilegio ni el deber de la Iglesia." (Biblia Anotada de Scofield, Edit. Publicaciones Españolas, 1984, pág. 960).

Estos modelos de razonamiento teológico establecen pautas de pensamiento que obstaculizan y minan el señorío de Cristo Jesús sobre todas las áreas de la vida en la tierra. De manera que cada vez que se habla del Reino de Dios la mayor parte de las veces se está haciendo referencia a personas que han recibido a Cristo o a la expresión de los creyentes en reuniones Cristianas.

Currículum y Compromiso

Llamamos currículum a la conformación didáctica de un contenido de enseñanza arreglado en unidades que puedan ser presentadas con determinada metodología.

¿Qué diremos de los currículum Cristianos producidos por las casas editoras denominacionales y no denominacionales? ¿Hacia qué tipo de compromiso orientan? Y después, ¿cuál es la profundidad requerida para ese o esos compromisos?

Mientras leo todos los días las noticias del mundo Cristiano la tónica parece ser la misma: se convirtieron x y x cantidad de personas en tal lugar, iglesia agranda sus instalaciones, otros encuentran maneras más creativas de atraer a los inconversos, diseñe su culto con un vocabulario que no ofenda a los extraños, etc. ¿Y los frutos del Reino? De alguna manera hemos confundido que la Iglesia es el fruto del Reino y mientras más grande es asumimos que también el fruto es más grande.

Lee esto: "En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones." (Apoc. 22.2). Si leo bien la prueba del fruto es "la sanidad de las naciones". ¿Están siendo sanadas las naciones por el fruto producido por la Iglesia de hoy? ¿Está dirigiendo su perspectiva sanadora hacia todas las áreas de la vida de una nación? ¿Qué nivel de compromiso se requiere para hacerlo más allá del nivel en el que actualmente nos encontramos?